Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles

Villanueva de Huerva (Zaragoza)

Vista de la iglesia desde el puente del siglo XVI

Fases de construcción

Templo de posible origen románico. Conserva una primitiva torre adosada a la parte posterior de la torre principal que hace la función de caja de escaleras hasta la cuarta estancia. De planta cuadrada y con una estructura interior a base de estancias superpuestas, está construida en irregular mampostería. Se desconoce cuando se levantó, pero podría tener origen islámico. Destacan sus dos ventanales ajimezados, ventanas con dos aberturas divididas verticalmente por una pilastrilla o parteluz sobre el que se apoyan dos arcos de medio punto. Sus capiteles sencillos, sin decoración, y las ménsulas lisas permiten situarlos en el románico tardío. Estos ventanales serían recolocados siglos más tarde en lo alto de la torre en un añadido construido en ladrillo.

La iglesia gótica, construida en ladrillo, constaría de tres naves y estaría orientada de norte a sur. La fachada de la nave central (fachada oeste actual) tenía varias ventanas, actualmente tapadas, y un rosetón que todavía se conserva. El coro actual, ahora al fondo de la iglesia, sería una de las naves laterales.

Un templo renacentista

El edificio renacentista es el resultado de la reforma y ampliación del templo mudéjar del que se empleó la mitad oeste. Cambió su orientación pasando a tener la cabecera al este. Alzada entre 1568 y 1577, en piedra sillar y mampostería, es un templo de nave única rematado mediante una cabecera poligonal recubierta por una bóveda de cuarto de esfera con casetones. La nueva portada, en piedra sillar y orientada al sur, se abre con arco de medio punto y sobre él se sitúa la imagen de la Virgen con el Niño. La enmarca un frontón triangular con dos columnas de orden toscano y tres esferas de inspiración escurialense. El cuerpo de la iglesia se cubre con una techumbre de bóveda de crucería estrellada y cuenta con tres tramos. Adosadas a cada tramo, se abren con amplios arcos de medio punto sendas capillas a cada lado de la nave. A los pies del templo, a ras de suelo y tras una reja, se encuentra el coro.

El interior se define por una gran amplitud, homogeneidad y ambiente frío propios de los edificios renacentistas. La decoración es muy sobria destacando en el presbiterio el zócalo de azulejos con motivos mudéjares, posiblemente realizados en Muel: estrellas de ocho puntas con temática floral, grifos afrontados, jarrones, todo ello en colores verde, azul, negro y marrón.

La torre mudéjar

La torre principal de estilo mudéjar es una construcción en ladrillo de planta rectangular, cuyo interior está dividido en seis estancias superpuestas cubiertas por bóveda de cañón y desnudas al exterior con seis fajas de esquinillas, que marcan su separación y constituyen la única referencia decorativa del conjunto. La sexta aloja el cuerpo de campanas y se abre con vanos de medio punto. Posteriormente, esta torre se verá recrecida por la adición de un cuerpo superior de planta elíptica y cronología barroca, que se decora con arcos ciegos de medio punto y pilastras alternas.

Arte en su interior

El retablo del altar mayor, dedicado a Nuestra Señora de los Ángeles, se mandó construir en 1627 al mazonero y ensamblador Tomás Lagunas, natural de Villanueva de Huerva. Esculpido en madera de pino del propio bosque villanovano, fue finalizado en 1638 con la colaboración en la confección de las imágenes del escultor Miguel Ferrer de Monserrate. En las capillas laterales podemos encontrar diversos retablos de los siglos XV a XVIII. De talla similar, y elaborados en estilo barroco, destacan los retablos de San Pedro, San Blas, Santa Ana y la Asunción de la Virgen. El retablo de Santa Ana, de una calidad artística superior, representa la talla policromada de la Santa sosteniendo a la Virgen y al Niño. Otras muestras de arte barroco ubicadas en la iglesia son: el retablo dedicado a San José, elaborado en 1604 por el ensamblador Beltrán de Iribarre y el pintor Felices de Cáceres, ambos zaragozanos; el retablo de San Joaquín, compuesto de varias tablas enmarcadas en abundantes adornos vegetales; los majestuosos Cristo yaciente y el Santo Cristo en la Cruz, tallado en madera policromada en el siglo XVII; el coro, compuesto por sillería de nogal de 1666, que alberga 21 asientos con un rostro masculino tallado en cada uno de ellos; y la pila bautismal del siglo XVII, de mármol jaspeado, que contiene a su vez otra de cerámica posiblemente del siglo XVI. También a este estilo pertenecen las pinturas del Privilegio Sabatino, de San Antonio de Padua, San Ignacio de Loyola, y la talla policromada de la Virgen del Pilar. Otros dos retablos que podemos ver en la iglesia son más antiguos: el retablo de la Virgen del Rosario podría datar de finales del siglo XVI, ubica una bella talla policromada y 15 tablas que representan cada uno de los misterios del Rosario; y un retablo compuesto por esplendorosas tablas de estilo gótico, en cuyo centro se colocó un lienzo del siglo XVII dedicado a San Sebastián y San Ginés para sustituir al original. En esta pintura podemos apreciar la representación más antigua del núcleo urbano de Villanueva.

Hay que destacar de manera especial el órgano de tubos, mandado construir en 1592. Aunque no es hasta 1608 cuando se debió terminar y está documentada la figura del organista como uno de los seis racioneros con los que contaba la iglesia de Villanueva. El órgano sufrió una importante modificación durante época barroca para adaptarse a los nuevos gustos musicales. En 2007 fue restaurado en Tarazona por los organeros suizos Claudio Rainolter y Christine Vetter. El sonido del instrumento es delicioso de escuchar.

Una pintura del Museo del Prado

En el interior de la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles de Villanueva de Huerva podemos admirar la reproducción de una bellísima pintura que representa «La Anunciación» y que es propiedad del Museo del Prado. Aquí podéis descubrir su historia.

La calidad artística en el interior de los edificios religiosos de Villanueva de Huerva es notable. Basta con contemplar el bellísimo retablo gótico de la ermita de San Martín, el espléndido altar mayor de estilo barroco o cualquiera de los retablos de los siglos XVI y XVII ubicados en el interior de la Iglesia de Nuestra Señora de Los Ángeles, que igualmente acoge tablas y lienzos de impecable trazo. El paso de los siglos, como en la mayoría de las iglesias y ermitas rurales aragonesas, ha supuesto el deterioro o pérdida de importantes piezas artísticas, de las que difícilmente podemos conocer su destino. Sin embargo, en esta ocasión hemos dado con la pista de una de ellas.

Doña Trinidad von Scholtz, una amante del arte, de origen prusiano afincada en Madrid, crea en 1910 la Sociedad Española de Arnigos del Arte, que tiene por objeto proteger el arte español a través de diversas acciones: organizando exposiciones, recuperando antiguas industrias artísticas, favoreciendo las donaciones a museos, etc. Aunque tuvo una vida cosmopolita, su residencia principal era el antiguo palacio madrileño de Guadalcazar, más tarde conocido como Palacio de Parcent, donde se reunían los artistas y la alta sociedad de la capital. Sus salas se adornaban de auténticas obras maestras de la pintura de todos los tiempos, desde el siglo XIV a principios del XX, destacando creaciones de prestigiosos pintores del barroco español como Murillo o Zurbarán.

Entre 1910 y 1911 Trinidad von Scholtz, entonces viuda del noble de origen vasco Manuel de Iturbe, compra al marchante de antigüedades madrileño Rafael García una colección de 31 pinturas realizadas durante el siglo XV y comienzos del XVI valoradas en 30.000 duros. Obras que expone en enero de 1911 en la Real Academia de Bellas Artes de Madrid. Entre ellas destacaba una tabla anónima del siglo XV pintada al temple representando La Anunciación, que según el crítico de arte Elías Tormo fue considerada la más bella de todas. En el catálogo de la exposición editado por Scholtz aparece identificada con el Núm.1 y con una nota indicando que es una obra donada al Museo del Prado. En su descripción se le atribuye como procedencia Calatayud o de sus tierras. La noticia de la donación se incluye en la revista Hojas Selectas de 1911 con una fotografía de la pintura y el siguiente texto:

En este concepto ha constituido un notable acontecimiento la exposición, en la Real Academia de Bellas Artes de Madrid, de las tablas del siglo XV que posee la Excelentísima Sra. Dª Trinidad Scholtz, viuda de Iturbe, que con generosísima largueza ha donado al Museo Nacional una inestimable Anunciación, obra de la mentada centuria y digna de ponerse en parangón con las más celebradas tablas de igual asunto, uno de los que más frecuentemente inspiraron a los pintores de la Edad Media.

En 1913 se publica en tres volúmenes la edición francesa y actualizada del “Catálogo de los cuadros del Museo del Prado” de Pedro Madrazo. En su primer volumen podemos encontrar con el número 579 como referencia (en ediciones españolas posteriores con el 1288a) La Anunciación donada por Trinidad von Scholtz con la siguiente descripción:

La Anunciación. El ángel Gabriel en actitud de arrodillarse, se dirige a María, quien interrumpe su plegaria para escuchar la salutación angélica. Donativo de doña Trinidad Scholtz, viuda de Iturbe, aceptado por Real orden de 11 de Abril de 1911. Probablemente es obra de un pintor español del primer tercio del siglo XV, educado en Toscana bajo la influencia de Beato Angelico. Procede de una iglesia de Villanueva del Huerva, partido judicial de Belchite (Zaragoza). Torpemente restaurada en algunas partes. Alto 1´27, ancho 0´98. T.

Este nuevo y explícito dato sobre la procedencia villanovana de esta tabla se confirma en posteriores catálogos del Museo del Prado, como el de Pedro Beroqui de 1914, la undécima edición (1920) del Madrazo, etc. Posteriormente, en el “Inventario General de Pinturas del Museo del Prado” publicado en 1996 se le asigna un nuevo número, el 7125, y se anota que se trata de una imitación del siglo XIX. También nos descubre el dato de que la tabla fue depositada en el Museo de Bellas Artes de La Coruña desde 1941.

El hecho de ser una imitación no resta valor a la obra. A lo largo de la historia del arte, las imitaciones han sido en ocasiones de tan alta calidad que ha costado a los expertos determinar su autoría. De hecho, como hemos visto, La Anunciación de Villanueva ha sido durante muchos años considerada original del siglo XV en una institución de prestigio como el Museo del Prado.

Así pues, esta bella pintura procedería de la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles de Villanueva de Huerva de la que sería sustraída o vendida en fecha desconocida. Especial incidencia pudo tener en su destino las desamortizaciones del siglo XIX, donde el patrimonio histórico-artístico religioso español quedó desprotegido y habitualmente en manos de un incipiente mercado europeo de compra-venta de antigüedades. Sin olvidar que muchas de las personas que en esa época estaban involucradas en salvaguardar el  patrimonio  tuvieron  una  doble  actividad y contribuyeron, a su vez, a su expolio. Afortunadamente, nuestra Anunciación llegó a buenas manos y de no ser por la acción generosa de Scholtz es muy probable que la obra estuviera en paradero desconocido o incluso destruida.

Actualmente se conserva en el Museo de Belas Artes da Coruña (Inv. 268)  enmarcada y con cristal. En la parte inferior del marco, en una cartela, se puede leer: Donativo / de la / Sª Trinidad Scholtz / Viuda de Iturbe. Las medidas de la tabla son: 1,29 x 0,96 m.

Santa Ana y San Blas: dos bustos extraordinarios del siglo XVI

La iglesia parroquial de Villanueva de Huerva conserva dos bustos extraordinarios del siglo XVI dedicados a Santa Ana y San Blas. Ambos son procesionales y salen, desde hace siglos, en los días señalados por las calles del pueblo. Fueron restaurados en 2005 por Teresa Martínez Mateo (Plan de restauración de la DPZ), y estudiados por el profesor Jesús Criado.

Podéis descargar este trabajo aquí: San Blas y Santa Ana.

Jesús Criado Mainar: «San Blas de Sebaste» y «Santa Ana Triple», Joyas de un Patrimonio IV. Estudios, José I. CALVO RUATA, coord., Zaragoza, Diputación de Zaragoza, 2012, pp. 211-217

Santa Ana lista para salir en procesión por las calles de Villanueva de Huerva en el año 2022.
San Blas a punto de iniciar su recorrido por las calles de Villanueva de Huerva en el año 2022.

Visita el interior de la iglesia

Desde el Centro de Interpretación de Villanueva de Huerva se realizan visitas guiadas gratuitas dentro del programa de las Jornadas de Patrimonio Cultural que se celebran una vez al mes. Para reservar plaza llámanos por teléfono, envíanos un correo electrónico o realiza la reserva directamente en nuestra página WEB.

Horarios de culto

Domingos 10.00h.

La balsa de la culada

Esta curiosa leyenda nos cuenta cómo los villanovanos intentaron corregir la inclinación de la torre de la iglesia. Fue escrita por el escritor zaragozano Mariano Baselga y Ramírez e incluida en su colección de cuentos titulada «Desde el cabezo cortado» de 1893. Posteriormente se incluyó dentro de una colección de «Cuentos aragoneses» del autor, editada en 1946 por la Institución Fernando el Católico.


Descarga el cuento «La balsa de la culada» de Mariano Baselga.
(Imágenes procedentes de los fondos de la Biblioteca Nacional de España)

Portada de la edición de 1972 de «Cuentos Aragoneses» de Mariano Baselga (Institución Fernando el Católico)

Rutas y excursiones (Wikiloc)

Descubre el Patrimonio histórico-artístico de Villanueva de Huerva realizando sencillas rutas y paseos que puedes seguir a través de Wikiloc. Wikiloc es probablemente la mayor base de datos de rutas del mundo. Su descarga es gratuita y las rutas están ampliamente detalladas e ilustradas con fotografías.

¿Cómo llegar?

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